Invecq

Segundo mes consecutivo de desaceleración inflacionaria

Economía

La inflación de mayo fue 2,1% y desaceleró por segundo mes consecutivo. Al igual que en abril, la moderación estuvo liderada por la Núcleo —que perforó el piso del 2% y se ubicó en 1,9% m/m, su menor registro desde septiembre de 2025—, con carnes volviendo a ayudar. Por su parte, los precios Regulados (2,4%) y Estacionales (3,5%) presionaron al alza. El dato llegó por debajo del consenso de mercado. En junio, el IPC Nacional se ubicaría en niveles similares a mayo (nuestra medición a la segunda semana del mes registra una inflación del 2,2% 4 semanas móviles) y el año cerraría en la zona de 30% interanual.

Por divisiones, Comunicación encabezó las subas (3,4%) como consecuencia del aumento en servicios de telefonía, seguida por Educación (2,9%) y Recreación y cultura (2,8%). En el extremo opuesto, Prendas de vestir y calzado (0,3%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%) registraron las menores variaciones.

En cuanto a las categorías, los Estacionales (3,5%) tuvieron el mayor incremento, explicado por el fuerte salto en Verduras —que en el GBA trepó casi 19%— compensado parcialmente por la caída en Frutas. Le siguieron los Regulados (2,4%), impulsados por aumentos en combustibles, electricidad y agua, que de todas formas desaceleraron y le pusieron un freno a la desaceleración de los servicios (pasaron de 2,6% en abril a 2,5% en mayo).

La inflación Núcleo (1,9%) marcó su variación más baja desde septiembre de 2025 y se apoyó nuevamente en el comportamiento de Carnes y derivados, que subió apenas 0,3% mensual. Vale aclarar de todas formas que la Núcleo depurada del efecto carne también mostró cierta moderación, aunque sigue corriendo en torno a los niveles de los últimos meses, con un promedio móvil de tres meses en 2,4%, evidenciando cierta inercia inflacionaria.

Mantenemos nuestra proyección de inflación en torno al 30% para 2026, con una desaceleración paulatina en los próximos meses que llevaría al IPC a quebrar el 2% mensual hacia septiembre. El desafío de fondo, sin embargo, es romper la inercia que los precios vienen mostrando hace más de un año y medio: depurado de efectos transitorios —que en un sentido llevaron la inflación al 1,5% en mayo de 2025 y en el otro la empujaron al 3,4% en marzo de 2026—, el ritmo subyacente no se ha movido demasiado (sigue en torno al 2% mensual). Bajar un escalón adicional, hacia un 1,5% mensual persistente, luce más difícil. Los procesos de desinflación comparables muestran cuán “pegajosa” puede volverse la inflación a estos niveles, y Argentina no parece ser la excepción. La dirección es hacia la desinflación, pero la velocidad puede requerir un poco de paciencia.

Finanzas y mercados

Standard & Poor’s subió la calificación soberana de Argentina de CCC+ a B-, una mejora que la agencia fundamenta en tres factores: el superávit fiscal sostenido, la acumulación gradual de reservas por parte del BCRA —más de USD 10.600 M comprados en el MULC en lo que va del año, en la semana compró USD 436 M — y el acceso al financiamiento voluntario en pesos, con licitaciones que vienen renovando consistentemente por encima del 100% de los vencimientos. La recalificación tuvo impacto inmediato en el mercado: el riesgo país cayó a 437 puntos básicos, el nivel más bajo en 8 años.

De todas formas, S&P advierte que persisten vulnerabilidades: las reservas netas siguen siendo negativas, la inflación supera el ritmo de depreciación cambiaria (el dato de la desaceleración de mayo a 2,1% dio aire en este frente), la recuperación es desigual entre sectores y el horizonte electoral de 2027 introduce incertidumbre. Una mejora adicional de nota requeriría consolidar el acceso a mercados internacionales de capitales y sostener la estabilidad macroeconómica —algo que la agencia ubica como posible en un horizonte de 18 a 24 meses.

Por otro lado, en la licitación de la semana, el Tesoro adjudicó AR$6,12 billones contra vencimientos por AR$5,1 billones, logrando un rollover del 120,4% y financiamiento neto de AR$1 billón. El Tesoro presentó dos bonos dólar linked (ago-26 y dic-28) y tres Duales largos —que pagan la tasa más alta entre CER y TAMAR +300 p.b.— con vencimientos en 2028, 2029 y 2030. Estos últimos concentraron el 72% del monto adjudicado; el papel 2030, a 1.477 días, convalidó una tasa real de 6,34% en la pata CER. El plazo promedio ponderado resultó de 31 meses, la más alta de la gestión (sin incluir conversión de títulos).

Adicionalmente se realizó una operación de canje: se canjearon AR$1,81 billones del TZX26 (24,9% del circulante) y AR$1,23 billones del TTJ26 (21,8%) por los nuevos Duales, aliviando los vencimientos de fin de mes, que quedaron en torno a AR$17 billones. En el segmento hard dollar —con el cupo del AO27 ya agotado desde mayo— se colocaron USD 200 M del AO28 a una TIR de 8,63%, levemente por encima del cierre del mercado secundario (8,4%). En la reapertura del día siguiente se adjudicaron los USD 100 M restantes a una tasa de 8,31% TNA, con una demanda que superó ampliamente la oferta: se recibieron ofertas por USD 1.716. Con estas colocaciones, el Tesoro acumula USD 4.634 M emitidos en el mercado local durante esta gestión: USD 1.000 M del AN29, USD 2.000 M del AO27 y USD 1.634 M del AO28.

En conjunto, el upgrade de S&P y la buena licitación se retroalimentan: la calificación valida la estrategia macro y facilita el acceso futuro a mercados internacionales a menor costo; la licitación muestra que el mercado local acompaña, extiende plazos y absorbe instrumentos nuevos. Los desafíos que señala S&P —reservas netas negativas, inflación por encima de la depreciación, incertidumbre electoral— dejan en claro que el camino no está exento de riesgos.  

Compartir
Compartir
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.

The reCAPTCHA verification period has expired. Please reload the page.