Invecq

Se flexibilizan los créditos en dólares

Finanzas y mercados

El Gobierno anunció esta semana una flexibilización de las condiciones para el otorgamiento de créditos en dólares a empresas, lo que podría volcar al mercado hasta USD 6.000 M (24% del stock actual de préstamos en divisas). Hasta ahora (como herencia de las normas macroprudenciales post 2001), este tipo de financiamiento estaba restringido principalmente a compañías con ingresos en dólares (para evitar el descalce de monedas), mientras que la nueva normativa amplía el universo de potenciales tomadores a todo tipo de personas jurídicas -excluyendo personas físicas-, con el objetivo de profundizar el financiamiento de la inversión privada, en tanto que alimentaría la oferta de dólares en el MULC.

La medida mantiene un límite prudencial: los bancos podrán destinar a estas financiaciones hasta el equivalente al 15% de sus depósitos en dólares. Además, el BCRA estableció requisitos de capital más exigentes -el 125% del correspondiente a financiaciones comparables- y una ponderación de 1,25 veces la exposición a efectos de los límites crediticios. La medida incorpora, además, un esquema prudencial destinado a limitar los riesgos asociados al descalce de moneda, dado que empresas con ingresos principalmente en pesos podrían enfrentar un deterioro de su capacidad de repago ante una suba del tipo de cambio. En este sentido, las entidades deberán evaluar la capacidad de repago de los tomadores bajo distintos escenarios de variación cambiaria.

Dado el stock actual de depósitos en dólares del sector privado, la medida podría ampliar la capacidad prestable en hasta unos USD 6.000 M, equivalente a 24% del stock actual de préstamos en dólares, 6% del crédito total y 14% del crédito a empresas. Sin embargo, el impacto efectivo dependerá de la demanda de estas líneas. A su vez, las empresas deberán liquidar las divisas obtenidas en el MULC,medida que podría contribuir a incrementar la oferta en el mismo y contener presiones sobre el tipo de cambio, generando un mayor efecto cambiario, mientras que el efecto sobre la actividad sería más gradual. Como muestra el gráfico, el crédito total -en pesos y dólares- viene creciendo levemente en los últimos 5 meses tras la caída de febrero y marzo por lo que esta nueva normativa podría darle un impulso adicional, aunque sin llegar al dinamismo del crédito total del 2024.

Por el lado del Tesoro, la primera licitación de agosto enfrentaba vencimientos por $4,5 billones y concluyó con un rollover 100,26% adjudicando la totalidad de los mismos. Además, la Secretaría de Finanzas modificó su estrategia: priorizó instrumentos de corto plazo para brindar liquidez al sistema -dada la reciente volatilidad de tasas- en lugar de estirar duration. De este modo, el plazo promedio de colocación se redujo a 3,7 meses (frente a los 24 y 11 meses promediados en junio y julio, respectivamente). En cuanto al perfil de los instrumentos adeudados, el 73% se

adjudicó a tasa fija, el 14% a instrumentos ajustables por CER y el 12% a letras de Dollar Linked. Asimismo, para evitar convalidar sobretasas, el Tesoro topeó la emisión del AO29 a USD 50 M por rueda, adjudicando un total de solo USD 100 M (frente a los USD 650 M y USD 477 M convalidados en licitaciones anteriores). Con este esquema, la autoridad financiera optó por sostener el equilibrio monetario, sin inyectar ni absorber liquidez sobrante del mercado -al menos a través de este mecanismo-.

Economía

La inflación de julio fue 2,1%, acelerando levemente frente al 1,9% de junio y cortando dos meses consecutivos de moderación. La suba estuvo empujada por Estacionales, mientras que Regulados marcó su menor variación en más de un año y la Núcleo repuntó 0,2 p.p. En agosto, el IPC Invecq corre a un ritmo más moderado (1,7% promedio 4 semanas), en línea con nuestra expectativa de que la desinflación se retome de forma gradual y el año cierre en la zona del 30%.

Por divisiones, al igual que el mes pasado, “Recreación y cultura” encabezó los incrementos (5%), seguida por Restaurantes y hoteles (2,8%) y Salud (2,5%); entre las tres explicaron el 41% del alza del índice general. Aunque buena parte del avance de las primeras dos responde a un factor estacional —las vacaciones de invierno—, los precios de los servicios vienen subiendo de forma sistemática por encima de los bienes en los últimos años: desde diciembre de 2023, solo en dos meses estos últimos mostraron un ritmo mayor —ambos posdevaluación, al comienzo de la actual gestión—. Puntualmente en julio los servicios treparon 3,1% y los bienes 1,6%, acumulando en lo que va de 2026 una variación de 25% y 17%, respectivamente.

En cuanto a las categorías, Estacionales aumentó 4,5% y volvió a ser la de mayor incremento por tercer mes consecutivo, impulsada por las vacaciones de invierno y también por alimentos como Verduras, tubérculos y legumbres (7,7%) y Frutas (4%). Por su parte, Regulados creció 2,1%, la menor variación desde mayo de 2025, y el IPC Núcleo 1,8%, acelerando levemente (+0,2 p.p.).

Hacia adelante esperamos que se retome el sendero de desinflación, aunque el proceso será gradual y no lineal. Puntualmente en agosto, el IPC Invecq —que había subido 2,1% en julio— corre hasta el momento a un ritmo mensual de 1,7% (en línea con nuestra proyección de una inflación en agosto levemente por debajo del 2%), una moderación impulsada por subas más acotadas en Alimentos y bebidas no alcohólicas y Restaurantes y hoteles, entre otras divisiones.

En cuanto al cierre de año, seguimos manteniendo nuestra proyección en la zona de 30%. Que se ubique por debajo o por encima dependerá de factores puntuales, como si la recuperación de los ingresos avanza o sigue débil,

si existe un nuevo salto del petróleo o una escalada de la carne hacia fin de año, como suele ocurrir —en noviembre-diciembre de 2025 trepó 7,1% promedio cuando venía de 1,4% en los tres meses previos—. También pesará el comportamiento de Regulados, “planchados” desde hace unos meses —subieron 2,3% en promedio durante mayo-julio frente a 4,7% en febrero-abril—.

Independientemente de los shocks puntuales, el desafío sigue siendo el mismo del último año: perforar la velocidad crucero a la que se mueven los precios de la economía. El IPC Núcleo, depurado del efecto de la carne, aumentó 2% promedio en los últimos tres meses. Este indicador tocó un mínimo de 1,9% en el trimestre julio-septiembre, se aceleró hacia fin de año y comienzos de 2026, pero todavía no logra descender más fuerte.

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